lunes, 19 de septiembre de 2016

¿ALGUNA VEZ TE PREGUNTASTE POR LA LENGUA DEL CHOW CHOW ES MORADA?

Aqui en MUNDO VETERINARIO PERÚ resolvemos todas tus dudas!

Una de las teorías que más utilizan los científicos es que los Chow-Chow producen más melanina, y lo evidencia una gran concentración de pigmentos en algunas zonas localizadas, en el caso de los perros, en la lengua. Pero hay quienes dicen todo lo contrario, que es porque estos animales presentan una deficiencia en la producción de tirosina, que es la encargada de producir la melanina. En todo caso, sería una condición genética, pero cuando nacen, todos los perros de esta raza nacen con la lengua de un color más habitual, el rosado. Pero a medida que van creciendo, tanto la lengua, como las encías cambian de color.

Por supuesto, al ser de origen chino, también hay una leyenda en torno a este hecho. Se dice que el Chow-Chow era un perro dragón que odiaba la noche, y adoraba el día. Cansado, decidió lamer el cielo nocturno para desgastarlo, y que fuera de día para siempre, lo que produjo la ira de los dioses. Entonces, éstos últimos, decidieron castigarlo, dejándolo con la lengua morada o negra, para que así, cargara con su vergüenza, y que todo el mundo supiera lo que había hecho. Aun así, los chinos sienten bastante respeto por esta raza de perro.

sábado, 17 de septiembre de 2016

- La Súper Tortuga que Salvó a su Especie -

                      



La población de tortugas gigantes de la isla Española, en el archipiélago ecuatoriano de las Galápagos, tiene mucho que agradecer a Diego, el súper macho que sacó a su especie del peligro de extinción al reproducir en cautiverio unas 800 crías.

"Es un macho reproductor sexualmente muy activo. Ha contribuido enormemente a la repoblación de la isla", dice Washington Tapia, asesor del Parque Nacional Galápagos (PNG) para la restauración de quelonios.

Este 'sex symbol' de la especie Chelonoidis hoodensis tiene más de 100 años y comparte con seis hembras un corral del centro de crianza de tortugas terrestres del PNG en Puerto Ayora, capital de la isla Santa Cruz, una de las principales del archipiélago ubicado en el Pacífico.

Repatriado en 1976 desde el zoológico estadounidense de San Diego -que le da su nombre-, este ejemplar es el más dominante de tres longevos machos reproductores originarios de Española, pesa unos 80 kilos y puede medir hasta 1,50 metros de alto si llega a estirar bien las patas y, especialmente, su cuello.

"No se sabe con exactitud cómo ni cuándo llegó a Estados Unidos. La tortuga habría sido sacada de Española entre 1900 y 1959 por una expedición científica", señala Tapia.

Hace casi cinco décadas en Española, en el sur de las Galápagos -a unos 970 km de la costa de Ecuador-, fueron hallados apenas dos machos y doce hembras de esa especie, para entonces los últimos sobrevivientes nativos del lugar.

"Estaban dispersos por toda la isla, con lo cual era imposible que se pudieran reproducir", anota Tapia, quien se refiere a Diego como el "macho 3". "No soy amigo de ponerles nombre a las tortugas porque esto no es un zoológico; es una herramienta de conservación", afirma.

Ante el hallazgo de pocos ejemplares, una campaña internacional permitió localizar a Diego en el zoo californiano e incorporarle a un programa de reproducción en cautiverio, sin que el mundo científico imaginara que la tortuga repatriada se convertiría en salvador de su especie.

"Hasta hace unos seis años atrás, que hicimos un estudio genético, encontramos que él era el padre de casi el 40% de las crías repatriadas a Española", indicó Tapia, director de la Iniciativa para la Restauración de las Tortugas Gigantes de la ONG estadounidense Galapagos Conservancy.

Alrededor de 2.000 quelonios han sido devueltos a Española, lo que permitió que los Chelonoidis hoodensis dejaran de estar en peligro de extinción.

"No diría completamente saludable, porque los registros históricos muestran que probablemente en esa isla habitaron más de 5.000 tortugas, pero es una población que está en bastante buen estado, y en crecimiento, que es lo más importante", señaló.

En una mañana con cielo encapotado y viento frío, Diego demora en salir de su caparazón, y a paso de tortuga avanza hacia una porción de follaje para alimentarse.

"Mira, mira... ya salió. Qué lindo", dice una niña al observar al "padre" de cientos de tortugas gigantes pertenecientes a una de las 15 especies de quelonios en las Galápagos -Patrimonio Natural de la Humanidad- y de las cuales tres se extinguieron por las acciones de piratas y bucaneros en el siglo XVIII.

Fuente: Infobae

CESÁREA EN UNA TORTUGA

Los animales ovíparos pueden padecer un síndrome llamado retención de huevo. En ocasiones, un huevo se queda atascado en la cloaca y no encuentra el camino para salir. Esto puede ocurrir por varias razones, incluso por un comportamiento voluntario si el animal no ha nidificado y no encuentra un entorno acogedor para echar su bebé al mundo. En todos los casos es un trance serio que puede provocar la muerte de la madre, sobre todo cuando otros huevos que vienen detrás tratan de enfilar la salida de los oviductos y se produce un embotellamiento de tráfico. Pero es que además, en las tortugas, la rigidez del caparazón agrava el problema porque el cuerpo no puede expandirse, lo que reduce el espacio vital interior del animal hasta que muere. Y es imposible sacar al hipopótamo por la ranura de las cartas. Hay que romper el buzón.

sábado, 10 de septiembre de 2016

¿QUÉ ES EL PERIODO DE ESPERA VOLUNTARIO?

Es el tiempo que transcurre desde el parto de la vaca hasta que se decide que es elegible para ser inseminada o servida nuevamente.
Puede variar por muchos factores como el tipo de explotación, el criterio del médico veterinario, el mismo animal.

Hace unos treinta años aproximadamente las vacas se inseminaban a los 40 días posparto, sin embargo en la actualidad se prefiere realizar esta actividad a los 50 o 60 días posparto. Este incremento en los días está basado en estudios previos en los que se ha demostrado que entre los 50 y 60 días posparto la fertilidad de las vacas es mejor.

El objetivo de este periodo es reducir los intervalos entre partos, tratar de que el periodo en que se decide servir a la vaca sea el de mejor fertilidad, reducir el consumo de dosis de semen, consecuentemente reducir los costos.

Cuando se decide servir a la vaca antes de los 50 días posparto las probabilidades de que esta no quede gestante son altas debido a un ambiente uterino inadecuado, anomalías ovocitos o bien perdidas tempranas en la gestación, en contraste cuando se hace a partir del día 50 la vaca ya se encuentra lejos de las condiciones adversas que representa el periodo posparto.

En general la tasa de concepción está en un nivel óptimo entre los 50 o 60 días, incrementándose desde la involución del útero pos parto día a día, estudios constantes han demostrado que este incremento en la fertilidad llega a una meseta donde se optimiza la fertilidad de las vacas, dejando claro que periodos voluntarios de espera d 100 días o mas no mejoran en nada la concepción ni otros parámetros reproductivos en el hato, tomando así una media de entre 50 y 60 días.

Lo que resulta complicado en este rubro es que mientras más corto sea el periodo de espera voluntario los intervalos entre partos se hacen más cortos, resultando en mejoras económicas para el establo y haciendo la reproducción más eficiente.

Históricamente se habla que teóricamente las vacas con una persistencia baja en la lactación presentaran o deberán presentar un periodo voluntario de espera más corto en contraparte las vacas con mejores lactaciones tendrán un periodo un poco más prolongados.

La pregunta importante es ¿Cuándo iniciar la inseminación de las vacas después del parto?

Con el paso del tiempo se han propuesto una gran cantidad de fórmulas basadas en diversos criterios, todo con el fin de dar un aproximado de cuando comenzar a trabajar con las vacas paridas.

Mike el Pollo sin Cabeza



-La historia y su explicación médica-

El 10 de septiembre de 1945, Lloyd Olsen y su mujer Clara estaban sacrificando pollos en su granja de Fruita, en Colorado, Estados Unidos. Olsen decapitaba a las aves y su mujer las limpiaba. Pero uno de los 40 o 50 animales que se sometieron al hacha de Olsen no se comportó como el resto.


Mike, como fue nombrado el pollo, siguió con vida al día siguiente de que fue decapitado. Pronto, el rumor en torno a esta ave milagrosa comenzó a correr por Fruita. El diario local envió un reportero a entrevistar a Olsen y dos semanas más tarde se le acercó un promotor de espectáculos llamado Hope Wade, de Salt Lake City, en Utah.

A Mike lo alimentaban con comida líquida y agua directamente por el esófago. Otra función vital con la que lo ayudaban, era limpiarle el moco de su garganta. Lo alimentaban con un gotero y le limpiaban la garganta con una jeringa.

La noche en que murió, los Olsen se despertaron con el ruido del animal ahogándose. Cuando buscaron la jeringa, se dieron cuenta de que se la habían olvidado en la feria y, antes de que pudiesen encontrar una alternativa, Mike se había sofocado y yacía muerto.

¿Cómo hizo para vivir por tanto tiempo?

Lo que más sorprende a Tom Smulders, experto en pollos del Centro para el Comportamiento y la Evolución de la Universidad de Newcastle es que no se haya muerto desangrado. El hecho de que pudo continuar funcionando sin cabeza, es para él más sencillo de explicar.

Para un humano, perder la cabeza significa una pérdida casi total del cerebro. Para un pollo, es diferente.

"Te sorprendería cuán poco cerebro hay en el frente de la cabeza de un pollo", explica Smulders.

Está mayormente concentrado en la parte trasera del cráneo, atrás de los ojos, añade.

Reportes indican que el hachazo le quitó a Mike el pico, la cara, los ojos y una oreja. Pero Smulders estima que hasta un 80% de su masa cerebral -y casi todo lo que controla el cuerpo del pollo, incluidos el ritmo del corazón, la respiración, el hambre y la digestión- permaneció intacto.

En su momento, se sugirió que Mike sobrevivió porque parte o todo el tronco cerebral seguía pegado al cuerpo. Desde entonces la ciencia ha evolucionado y se descubrió que lo que se llamaba tronco cerebral es parte del mismo cerebro.

Por qué los que trataron de crear un Mike no lo lograron es difícil de explicar. Parece que el corte, en el caso de Mike, fue hecho en el lugar justo y un coágulo de sangre justo a tiempo evitó que se muriese desangrado.